Cómo Monsanto planta historias, suprime la ciencia y silencia la discrepancia para vender una sustancia química vinculada al cáncer

Cómo Monsanto planta historias, suprime la ciencia y silencia la discrepancia para vender una sustancia química vinculada al cáncer

Mientras Monsanto es examinado por supuestamente ocultar los peligros de su herbicida Roundup, hablamos con una reportera que dice que la empresa intentó censurarla y desacreditarla cuando publicó historias sobre sus productos que contradecían sus intereses comerciales. Carey Gillam es una experimentada periodista de investigación y autora de “Whitewash–The Story of a Weed Killer, Cancer and the Corruption of Science” (“Encubrimiento: la historia de un herbicida, cáncer y la corrupción de la ciencia”).

Artículo traducido en exclusiva por Gabriela Sellart, publicado originalmente en Democracinow.org

AMY GOODMAN: ¡Esto es Democracy Now ! Democracynow.org, The War and Peace Report. Soy Amy Goodman. Estamos viendo el histórico veredicto del viernes en una demanda contra el gigante de los negocios agrícolas de Estados Unidos, Monsanto. En una decisión revolucionaria, un jurado en California ordenó a Monsanto pagar $ 289 millones en daños a un jardinero de una escuela que desarrolló cáncer después de usar regularmente el herbicida Roundup en el césped de la escuela. Dewayne Lee Johnson, un hombre de 46 años, tiene linfoma no Hodgkin. Los médicos dicen que es poco probable que viva más allá de 2020. La demanda de Johnson fue la primera en ir a juicio alegando que el glifosato causa cáncer.

Acabamos de hablar con el abogado principal del caso. Ahora vamos a Kansas City, Missouri, donde nos acompaña Carey Gillam, una experimentada periodista de investigación, autora de “Whitewash–The Story of a Weed Killer, Cancer and the Corruption of Science” (“Encubrimiento: la historia de un herbicida, cáncer y la corrupción de la ciencia”). Cubrió la América corporativa durante 25 años, ahora es directora de investigación de Derecho al Acceso de información de los EE. UU (U.S. Right To Know). En su libro, Carey, usted escribe: “Es el pesticida en nuestros platos, un producto químico tan penetrante que está en el aire que respiramos, en nuestra agua, en nuestro suelo e incluso cada vez más en nuestros propios cuerpos. Conocido como el Roundup de Monsanto por los consumidores y como glifosato por los científicos, el herbicida más popular del mundo se utiliza en todas partes, desde jardines en el patio trasero hasta campos de golf y en millones de hectáreas de tierras de cultivables”. Carey Gillam, este veredicto histórico, casi $ 300 millones para una persona, ¿qué significa para este químico?

CAREY GILLAM: Gracias y buenos días. Creo que es histórico, como dijo Brent.

Esto realmente justifica años y años, décadas de trabajo científico independiente para estudiar este químico y este herbicida.
Se pasó de unos 40 millones de libras de glifosato utilizadas en la década de 1990 a cerca de 300 millones de libras usadas ahora en los Estados Unidos. Este es el herbicida que más se ha utilizado en la historia del mundo, y esto se debe principalmente a que Monsanto ha invertido tanto tiempo y esfuerzo promocionándolo para ser utilizado de muchas maneras diferentes y para ser utilizado de manera tan generalizada en la producción de alimentos.

Por supuesto, el principal argumento de venta ha sido que es muy seguro, mucho más seguro que cualquier otro herbicida, lo suficientemente seguro como para convencer a nuestros reguladores de que permitan niveles cada vez más altos de este pesticida en nuestros alimentos. Y tal como mencionó, la evidencia nos muestra que se encuentra con mucha frecuencia en nuestra agua, en nuestra comida, en nuestro suelo, en nuestro aire. Científicos estadounidenses incluso han documentado que desciende como lluvia.

AMY GOODMAN: Entonces, la utilidad de esto: en los últimos minutos que Brent Wisner estuvo en el aire habló sobre, por ejemplo, trabajadores inmigrantes que están expuestos a esto. En California, ¿cuántas personas, cuántos trabajadores agrícolas están expuestos? ¿Pueden iniciar demandas cuando se enferman? ¿Qué pasa con los trabajadores indocumentados?

CAREY GILLAM: Correcto. Hay miles de personas en todo Estados Unidos, obviamente, que ya han entablado una demanda, miles más que esperan entre bambalinas, según me han dicho todos los abogados de los diferentes demandantes con los que he hablado en todo el país. Hay personas en todo el mundo que también están muy preocupadas. Algunos trabajadores agrícolas en Argentina ya han intentado demandar a Monsanto. Han tenido problemas en las cortes de los Estados Unidos para que Monsanto rinda cuentas por lo que han alegado son problemas de nacimiento en sus hijos debido a su exposición al glifosato y al Roundup. En Europa hay personas que también están  preocupadas e intentan avanzar en la demanda. Así que creo que el mundo realmente se ha dado cuenta de este problema sólo en los últimos años.

Ahora bien, lo he estado rastreando desde finales de la década de 1990 y hasta la de 2000. Ese era mi trabajo en Reuters, en realidad, era cubrir esta empresa y su flujo de ganancias y su modelo de negocio. Y, por supuesto, Roundup ha sido una gran parte del modelo de negocio de Monsanto. Cada año, miles de millones de dólares en ingresos vinculados no sólo con el producto químico, sino, por supuesto, con las semillas OMG que Monsanto diseñó específicamente para fomentar el uso del Roundup. Las semillas Roundup Ready y el herbicida Roundup significaron miles y miles de millones de dólares para Monsanto cada año, y Bayer, que acaba de adquirir Monsanto en junio, por supuesto espera continuar ese flujo de ingresos. Pero a medida que el uso ha crecido a lo largo de las décadas, los problemas y la evidencia han aumentado, tanto por preocupaciones ambientales como por preocupaciones de salud humana.

AMY GOODMAN: En junio de 2017, Reuters publicó un artículo titulado incertidumbre en el Centro de investigaciones del cáncer acerca de evidencia sobre el glifosato y afirmó que “El Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer dice que un herbicida común es ‘probablemente cancerígeno’.” El científico que dirigió ese análisis conocía datos recientes que no mostraban ningún vínculo con el cáncer, pero nunca lo mencionó y la agencia no lo tomó en cuenta”. Esa historia fue informada por Kate Kelland, sobre quien usted ha dicho que tiene una historia de relaciones cercanas con un grupo financiado en parte por intereses de empresas agroquímicas. Hable sobre ese informe, solo lo cité, sin decir que esa era la verdad, y los errores que tiene.

CAREY GILLAM: Sabe, odio criticar, obviamente, a Reuters; pasé la mayor parte de mi trayectoria allí. Esta era una historia con muchos errores y un muy buen ejemplo de noticias falsas, de noticias falsas orquestadas. Cómo bajó esto, fue información que Monsanto y / o sus aliados y compañeros de trabajo, podría decirse, transmitieron a Kate Kelland a través del Science Media Center. Intentaron suministrar esta información también a otros periodistas quienes lo rechazaron.

Efectivamente, esto fue un testimonio de Aaron Blair, quien presidió el grupo de trabajo del Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer que analizó el glifosato. Este fue su testimonio. Ahora bien, no había sido archivado en el tribunal, por lo que no estaba disponible para su consulta pública. No fue parte de la lista de casos. Monsanto se lo dio a Kate y básicamente le dio su punto de vista, que es lo que acaba de leer: que, oh, Aaron Blair sabía de esta investigación y la retuvo del Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer, y si IARC lo conociera, tendrían proponer una clasificación diferente.

Bien, también tuve el testimonio y pude ver, como cualquiera pudo leer del testimonio, que eso no es lo que se dice en absoluto. Pero Kate siguió el cuento de Monsanto, por así decirlo, escribió la historia, no proporcionó un enlace al documento, no lo proporcionó en ninguna parte, afirmó falsamente que se trataba de un documento judicial, que realmente no era. No fue archivado; no estaba a disposición del público en absoluto en el tribunal, y luego citó a dos científicos que se sabe que están asociados y que consultan con la industria agroquímica, y ella los citó y dijo que eran independientes. Así que su historia fue levantada en todo el mundo por los medios y fue tomada por legisladores estadounidenses y demás y dijeron: “Oh, mira esta terrible situación que sucedió con IARC. Esta es una agenda política motivada políticamente en IARC para castigar a este pobre- ”

AMY GOODMAN: Y explique qué es.

CAREY GILLAM: IARC es el Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer. Es parte de la Organización Mundial de la Salud. Son científicos de cáncer de élite e independientes que se reúnen para analizar la literatura, la toxicología y la epidemiología, y para analizar diferentes sustancias y clasificarlas en cuanto a su carcinogenicidad.

AMY GOODMAN: ¿Por qué Roundup está permitido en los Estados Unidos? Y también, las semillas Roundup, por ejemplo, se usan con este pesticida Roundup,¿No?

CAREY GILLAM: Correcto. Esto es lo que hizo Monsanto: introdujo el glifosato en el mundo en 1974, lo patentó y tuvo un gran éxito, porque era un herbicida muy efectivo. Mataba las malezas muy rápidamente y Monsanto dijo que era mucho más seguro que otros herbicidas en el mercado. Pero la patente caducaba en el año 2000, por lo que a Monsanto se le ocurrió una estrategia realmente brillante, que fue: “Modifiquemos genéticamente, diseñemos cultivos especiales sobre los que se pueda rociar directamente el glifosato y no mueran, pero mueran las malezas “.

Fue ingenioso. Hizo la agricultura mucho más fácil para los agricultores que realmente tienen que mantener sus campos muy limpios de malezas. Cuando tienes menos malezas, tus cultivos crecerán mejor. Van a sacar los nutrientes y la humedad del suelo y sin competir con las malezas. Entonces realmente fue algo grandioso y a los agricultores les encantó. Y Monsanto llamó a estas semillas “Roundup Ready”. La idea era que los agricultores comprarían las semillas especiales y luego rociarían los cultivos con Roundup. Monsanto mantendría su participación en el mercado. Sus inversores mantendrían ese flujo de ganancias.

Todo funcionó de maravilla excepto para las personas y el medio ambiente, porque lo que sucedió fue que, como dije antes, pasamos de unos 40 millones de libras al año en la década de 1990 a cerca de 300 millones de libras al año. A nivel mundial, se pasó de 123 millones de libras a casi dos mil millones de libras al año. Estamos empapando nuestro sistema de cultivo de glifosato y Roundup, y eso es lo que realmente ha causado todos estos problemas. Es este uso excesivo que lo ha hecho tan extendido que no podemos escapar de él. Está en nuestra comida y nuestro cuerpo y nuestro aire y nuestra agua.

También es lo que provocó tanta investigación. Debido a que fue ampliamente utilizado, científicos independientes de todo el mundo comenzaron a estudiarlo y a observar los impactos sobre la salud humana y la salud ambiental. Han encontrado una variedad de problemas. Pero como dijo Brent antes, Monsanto no se ha tomado en serio ninguna de esas preocupaciones. En cambio, lo que ha tratado de hacer es desacreditar a los científicos, acosar a los científicos, intentar obligar a los reguladores a negar esta ciencia independiente y mirar sólo a la ciencia de la industria que declaró que era seguro. Realmente ha sido, como digo en mi libro, una manipulación de la ciencia.

Incluso hoy, mientras nos sentamos a conversar aquí, hay publicaciones en revistas revisadas por pares que parecen ser independientes de Monsanto y que sabemos por la evidencia en los documentos que tenemos, que  Monsanto estuvo involucrado, a pesar de que parecen ser independientes. Y el término que se ha asociado ahora con Monsanto es “escritura fantasma”. Sabemos que hay documentos en la bibliografía publicada en los que nuestros reguladores de todo el mundo han confiado como independientes y auténticos, y sabemos que Monsanto los ha escrito de manera oculta. Bueno, no sabemos cuántos más hay por ahí. Sabemos que hay algunos, pero sólo Dios sabe cuántos podrían haber.

AMY GOODMAN: ¿Monsanto trató de desacreditarla, Carey Gillam, cuando expuso a Monsanto?

CAREY GILLAM: Oh, sí. Soy una de muchos periodistas. Han perseguido gente en el New York Times. Han perseguido los ganadores del Premio Pulitzer. Han perseguido a periodistas en revistas y periódicos de todo el mundo. Realmente, cualquier persona -y científicos-, cualquiera que no repita los temas como loro, que trate de sacar a la luz la verdad, que descubra hechos que no son beneficiosos para Monsanto, serán perseguidos.

Afortunadamente, a través de solicitudes de la Ley de Libertad de Información, solicitudes de registros estatales, hemos obtenido documentos de los reguladores, de las universidades estatales y, por supuesto, estos documentos internos de Monsanto que han salido a la luz. Realmente muestran estas décadas, las llamo décadas de engaño, esfuerzos muy estratégicos de Monsanto, otros en la industria agroquímica, para apropiarse de la ciencia y desacreditar a cualquiera que intente desafiarlos.

AMY GOODMAN: Quiero agradecerle mucho por haber estado con nosotros. Ciertamente continuaremos siguiendo esta historia ya que miles de demandas contra Monsanto están entre bambalinas  después de que Dewayne Lee Johnson recibió cerca de $ 300 millones en su demanda contra Monsanto por usar el herbicida Roundup como jardinero de una escuela en California. Predicen que no vivirá más allá de 2020. Carey Gillam, experimentada periodista de investigación, autor de “Whitewash: The Story of a Weed Killer, Cancer, and the Corruption of Science” (“Encubrimiento: la historia de un herbicida, cáncer y la corrupción de la ciencia”). ¡Esto es Democracy Now! Cuando volvemos, ya están en marcha los funerales en Yemen para más de 40 niños que murieron en un bombardeo saudita apoyado por los Estados Unidos en Yemen. Quédense con nosotros.

 

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